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Cómo funciona

Dos formas de usar Kaïdo según el momento.

Última actualización: 5 de julio de 2026

Kaïdo acompaña al niño durante sus deberes con una idea sencilla: ayudarle a avanzar, sin hacerlo por él.

Según las necesidades de la familia, Kaïdo puede usarse de dos formas:

De forma autónoma, cuando el niño hace sus deberes solo con Kaïdo a su lado.

En sesión guiada, cuando los padres preparan el deber de antemano desde la aplicación, para que el niño sea luego acompañado paso a paso.

En ambos casos, el objetivo sigue siendo el mismo: más autonomía para el niño, menos tensión para los padres.

Modo autónomo

El niño activa Kaïdo y comienza sus deberes

En modo autónomo, el niño usa Kaïdo directamente durante sus deberes. Puede leerle un enunciado, explicar lo que no entiende, hacer una pregunta o pedir una pista.

Kaïdo le escucha, reformula si es necesario y luego le ayuda a avanzar paso a paso.

No se limita a dar la respuesta. Acompaña al niño en su razonamiento.

Kaïdo ayuda a comprender, buscar y verificar

Cuando el niño se bloquea, Kaïdo puede ayudarle a:

  • comprender un enunciado;
  • dividir un ejercicio en varias etapas;
  • recordar un método;
  • buscar una pista;
  • verificar su razonamiento;
  • reformular lo que ha comprendido.

El niño sigue siendo protagonista de su trabajo. Kaïdo está ahí para desbloquear, guiar y tranquilizar.

Un punto de referencia sencillo durante los deberes

¿Está avanzando bien, necesita una pista, hay un punto que merece repasarse con un padre? Kaïdo también puede ayudar al niño a situarse durante su sesión.

La idea no es vigilar al niño, sino darle un marco claro para progresar con más confianza.

Sesión guiada

Los padres preparan el deber desde la aplicación

En sesión guiada, los padres preparan el trabajo a realizar de antemano desde la aplicación.

Pueden fotografiar una página de cuaderno, un ejercicio, una lección o un enunciado. Kaïdo analiza luego el contenido para construir un acompañamiento adaptado.

Así, los padres pueden transformar un deber potencialmente complicado en un recorrido más claro para el niño.

Kaïdo acompaña al niño paso a paso

Una vez lista la sesión, el niño puede empezar su deber con Kaïdo.

Kaïdo ya conoce el contexto: el enunciado, el ejercicio, las etapas importantes, los puntos de atención. Por eso puede guiar al niño de manera más precisa.

Ayuda al niño a comprender lo que debe hacer, a avanzar en el orden correcto y a reflexionar por sí mismo.

Los padres mantienen el seguimiento

Al final de la sesión, los padres pueden ver lo que se ha trabajado, los bloqueos encontrados, las ayudas solicitadas y los progresos realizados.

Esto permite comprender mejor en qué punto está el niño, sin tener que estar detrás de él durante toda la sesión.

Dos usos, una misma promesa

Ya sea que el niño use Kaïdo solo o en una sesión preparada por los padres, la lógica sigue siendo la misma:

Kaïdo guía.
El niño reflexiona.
Los padres siguen el proceso.

Kaïdo no está ahí para hacer los deberes en lugar del niño. Está ahí para ayudarle a comprender, a ganar confianza y a volverse progresivamente más autónomo.

Pensado para la vida real de las familias

Algunas noches, el niño solo necesita un empujón para empezar.
Otras noches, los padres saben que un ejercicio será más difícil y prefieren preparar una sesión guiada.

Kaïdo se adapta a estas situaciones.

Ayuda a que los deberes sean más fluidos, más claros y más tranquilos, sin quitarle al niño el esfuerzo necesario para aprender.